Jornada de pintura y arte en Viavélez: acuarela, mar y la magia de Herminio

El pasado sábado 21 de junio, gracias a la generosa iniciativa de nuestra compañera Rosa Bernárdez, tuvimos el privilegio de disfrutar de una inolvidable jornada de pintura y cultura en Viavélez, su pueblo natal. Este encantador rincón marinero del occidente asturiano nos recibió con su luz especial, su ambiente tranquilo y el sonido constante del mar como telón de fondo.

Durante la mañana, varios socios acuarelistas nos repartimos por diferentes rincones del puerto y sus alrededores, dejándonos inspirar por la singular belleza del lugar: las casas colgadas sobre el acantilado, los barcos en reposo, las texturas de la piedra y la madera marina… Cada uno interpretó el paisaje con su mirada personal, en una atmósfera de compañerismo, creatividad y disfrute al aire libre.

Tras la sesión de pintura, nos reunimos para compartir mesa en un restaurante cercano, donde la calidad de la comida y el ambiente acogedor pusieron el broche perfecto a una mañana ya de por sí excelente.

Pero la jornada aún guardaba una sorpresa muy especial: la visita al museo-taller del reconocido escultor asturiano Herminio Álvarez, una figura imprescindible en el panorama artístico contemporáneo. Su obra, basada en el estudio del equilibrio, el vacío y el magnetismo, nos dejó profundamente impresionados. Esculturas que desafían la lógica de la gravedad, estructuras suspendidas en una tensión poética, y una investigación constante sobre los límites del espacio y la materia nos sumergieron en un universo fascinante.

Más allá de sus esculturas, también pudimos conocer su faceta pictórica, con obras que, a través de técnicas variadas, transmiten la misma búsqueda de equilibrio, tensión y expresividad. Todo ello cobró aún más valor gracias a la presencia del propio artista, que nos ofreció generosamente explicaciones, anécdotas y reflexiones sobre su proceso creativo, su trayectoria y su concepción del arte. Su cercanía, humildad y claridad nos conmovieron tanto como su trabajo.

La jornada fue, sin duda, una de las más completas y enriquecedoras que hemos vivido recientemente: acuarela, paisaje, cultura, buena compañía y el privilegio de entrar en contacto directo con una obra artística de primer nivel.

Gracias de corazón a Rosa Bernárdez por hacerlo posible, y a Herminio por abrirnos las puertas de su espacio y de su mundo interior. Días como este nos recuerdan por qué amamos la pintura, el arte y el encuentro entre personas creativas.


Comentarios

Deja un comentario