El viernes 19 de septiembre, nuestro compañero Javier Indurain nos impartió una clase sobre composición. Inició la sesión con una introducción en la que explicó cómo el ser humano percibe e interpreta lo que observa, lo que sirvió de base para adentrarnos en el tema.
Nos mostró varias cosas a lo largo de la clase. Primero, que la composición puede manipularse en ocasiones. Esto sirve para generar un valor distinto y enriquecer el resultado final.
También nos habló del papel que desempeñan la línea y la mancha en el resultado visual, y de la importancia —aunque no siempre sencilla— de lograr una unidad a partir de la diversidad.
La sesión fue muy dinámica y amena pues las explicaciones detalladas sobre la composición se hicieron sobre una serie de magníficas obras previamente seleccionadas por él.






Javier llevó a cabo un análisis detallado de cada uno de los cuadros seleccionados, compartiendo con nosotros su interpretación. Destacó aspectos clave de la composición de cada obra: las líneas horizontales transmiten tranquilidad, las verticales aportan equilibrio, las inclinadas sugieren perspectiva y movimiento, mientras que las curvas generan una sensación de ritmo.
Además, Javier nos mostró otros aspectos interesantes en algunas de las obras seleccionadas. Por ejemplo, destacó el efecto cangiante que Miguel Ángel utilizó en «La Creación». También explicó cómo Picasso logró un efecto de perspectiva en «La Joven dormida» utilizando el color, haciendo que ciertas áreas parezcan más cercanas o alejadas, lo que añade una dimensión adicional a la obra. Estos detalles enriquecieron nuestra comprensión de las técnicas empleadas por los artistas y cómo estas contribuyen a la expresión de sus ideas.
Muchas gracias Javier por haber dedicado tiempo a preparar esta magnífica clase y a compartirla con nosotros. Ha sido una clase excepcional


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