LA SANTINA POR DARÍO CCALLO

El pasado viernes 8 de mayo, el acuarelista peruano de reconocimiento internacional Darío Ccallo ofreció una demostración de acuarela para los socios de Acuarelastur, en la que pudimos apreciar su gran maestría en directo.

La sesión tuvo como motivo principal la Cueva de la Santina, en el Santuario de Covadonga, uno de los lugares más representativos de Asturias y profundamente ligado a su identidad.

Este enclave alberga la imagen de la Virgen de Covadonga, “La Santina”, una talla policromada del siglo XVI que llegó al santuario en el siglo XVIII. A lo largo de su historia ha sufrido varios episodios relevantes, como el incendio de 1777, que dañó la antigua imagen y parte de sus objetos, o su desaparición durante la Guerra Civil, siendo recuperada posteriormente en 1939 en la embajada de España en Francia. En el mismo entorno se encuentra también el sepulcro del rey Pelayo, figura clave en la tradición histórica asturiana, trasladado a Covadonga para reforzar su simbolismo. La capilla actual, de estilo románico, es obra de Luis Martínez Pidal en los años cuarenta.

Durante la demostración, Darío trabajó con barras acuarelables de tinta, mostrando cómo utiliza este material combinándolo con acuarela para generar las texturas que caracterizan sus obras. Más allá del material, lo interesante fue observar su forma de construir la obra: dirige el agua asentando la composición, va superponiendo capas de color y dejando que la pintura evolucione poco a poco con el recorrido del agua, aplicando posteriormente veladuras estratégicas tanto en zonas concretas como en matiz cromático y profundidad, para alcanzar el resultado que busca en cada pieza.

Pudimos ver con admiración cómo diferentes partes de la obra iban apareciendo de forma progresiva. En un momento avanzado del proceso, la cascada surgió casi sin aviso, como si la acuarela la revelara por sí sola. Los últimos toques terminaron de cerrar una obra que transmite muy bien el valor que este lugar tiene para los asturianos. Darío supo recoger esa esencia de una forma muy natural y efectiva.

Fue una sesión muy cercana y amena, en la que los asistentes pudimos conocer de primera mano tanto su forma de trabajar como su manera de entender la acuarela desde la libertad y la observación.

Muchas gracias, Darío. Esperamos verte pronto de nuevo por Asturias.